La maquinaria agrícola muestra señales de recuperación y renueva expectativas para 2026
La industria de maquinaria agrícola argentina comienza a mostrar signos de recuperación durante 2026, impulsada por una mejora en las ventas, mayor acceso al financiamiento y el renovado interés de los productores por invertir en tecnología. Así lo destacó la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y otros Equipamientos Agrícolas e Industriales (AFAT), que además renovó sus autoridades y trazó un panorama alentador para el sector, aunque advirtió que persisten desafíos estructurales.
Según los últimos datos difundidos por ACARA, durante abril se patentaron 140 cosechadoras, 582 tractores y 100 pulverizadoras. En el acumulado de enero a abril, las cosechadoras crecieron un 21% respecto del mismo período de 2025, mientras que los tractores aumentaron un 5%. En contraste, las pulverizadoras registraron una caída del 19%.
Desde AFAT señalaron que Expoagro tuvo un rol clave en la reactivación del mercado, gracias a la disponibilidad de líneas de financiamiento competitivas ofrecidas tanto por bancos públicos como privados. Este escenario permitió impulsar operaciones y avanzar en la renovación del parque de maquinaria, especialmente en el segmento de cosechadoras, considerado el de mayor valor dentro del mercado.
El nuevo presidente de la entidad, Carlos Palmieri, aseguró que las expectativas para Agroactiva también son positivas y destacó que el productor mantiene un fuerte interés en invertir. Según explicó, la combinación de créditos, promociones comerciales y cierta recomposición de precios volvió a generar incentivos para la compra de maquinaria.
Además, desde el sector remarcaron que muchos productores comienzan a tener una mayor previsibilidad sobre los resultados económicos de la campaña, lo que facilita la toma de decisiones de inversión.
Pese a este escenario favorable, AFAT advirtió que todavía existen desafíos importantes para consolidar el crecimiento. Entre ellos mencionó la necesidad de ampliar el acceso al financiamiento de largo plazo, reducir costos productivos y modernizar un parque de maquinaria que presenta altos niveles de antigüedad.
La entidad también expresó preocupación por operaciones que no se registran plenamente en los sistemas de patentamiento, particularmente en algunos tractores de origen asiático, situación que —según indicaron— genera distorsiones en el mercado y competencia desigual para las empresas con producción local.
En paralelo, AFAT destacó las oportunidades vinculadas a la incorporación de tecnología de precisión, digitalización y automatización, herramientas que permiten mejorar la eficiencia y competitividad del agro argentino.
“La industria de maquinaria agrícola tiene un rol estratégico en la competitividad del agro argentino. Para consolidar su crecimiento es fundamental avanzar en condiciones que promuevan la inversión, la innovación y una competencia equilibrada”, señalaron desde la entidad.
